ZEUS
y sus amores

Reportajes

EL GRAN MOSAICO

Tras una exhaustiva y delicada restauración en el Instituto Andaluz de Patrimonio Histórico (IAPH), el mosaico “Los Amores de Zeus” regresará a casa en primavera. Y lo hará a su enclave original, el yacimiento arqueológico de la Plaza de Armas, más conocido por los ecijanos como El Picadero. “Los Amores de Zeus” es, hoy por hoy, el mosaico más grande jamás hallado en nuestra ciudad.
5 x 8 = 40
 
Se preguntará el lector si en vez de un reportaje sobre mosaicos está leyendo la tabla de multiplicar.
 
No, querido lector, continúe, porque no es de matemáticas de lo que van estas letras. Efectivamente, les hablamos de un mosaico, pero no es posible imaginar
la magnitud del área de esta pieza hasta que no se hacen los cálculos y se conceptualizan las medidas: cinco metros de alto por ocho metros de ancho; en total, cuarenta metros cuadrados de mosaico.
Cuarenta metros cuadrados de teselas pétreas y vítreas dispuestas con un exquisito preciosismo por las manos de expertos artesanos de hace 1800 años. Cuarenta
metros cuadrados en los que se relatan episodios amorosos del dios Zeus como “El rapto de Europa” en el centro de la pieza, así como escenas de “Leda y el Cisne”, “Dánae y la Lluvia de Oro” o el “Rapto de Ganímedes” a su alrededor. Igualmente, hay representadas escenas de la vendimia y de la pisada del vino, así como la simbolización de las estaciones del año en sus cuatro ángulos. Además, en esta magnífi ca pieza adornada con orlas, cenefas y diversos motivos geométricos, aparecen representadas hasta treinta fi guras, entre las que destacan, como decimos, Zeus, Europa, Ganímedes o Dánae, así como otras tantas fi guras de la mitología grecolatina y personajes anónimos.
 
El impresionante mosaico fue descubierto en el año 2015, durante las excavaciones en el yacimiento arqueológico de la Plaza de Armas, más conocido como El Picadero. Está datado en el siglo II d.C. y posee un gran valor patrimonial y calidad técnica. Tanto es así que fue incluido por la prestigiosa revista National Geographic entre los cinco descubrimientos más importantes de 2015.
 
En palabras de Lorenzo Pérez del Campo, Director del IAPH, “este hallazgo vino a reforzar las teorías sobre el extraordinario papel cultural que Astigi tuvo en el mundo romano como una de las metrópolis más signifi cativas de la Bética, la actual Andalucía”.
 
“Los Amores de Zeus” es un mosaico defi nido por los expertos como extraordinario, por tres aspectos fundamentales: Desde el punto de vista iconográfi co es una representación magnífi ca por los motivos plasmados. Por otra parte, tiene un tamaño impresionante.
 
Y, además, destaca también por la calidad técnica de su ejecución, “lo que nos lleva a pensar en la existencia en Astigi o su entorno más cercano de un taller de musivaria (que es la técnica y arte de elaborar mosaicos) de gran calidad técnica y vinculado a los conocimientos más exquisitos de la capital, Roma”, destaca Pérez del Campo.
 
Una vez descubierta esta fenomenal pieza y, cuando el Ayuntamiento de Écija planteó la decisión de conservar in situ el mosaico, el IAPH comenzó el proceso que nos lleva hasta hoy. Una labor que tiene dos ámbitos diferenciados, por una parte, la restauración física del mosaico propiamente dicha. Y, paralelamente, también se ha trabajado en el aspecto científi co, ya que se ha creado la oportunidad de generar conocimientos en relación con la musivaria. “Asimismo -destaca el Director del IAPH- la circunstancia de devolver el mosaico a su lugar original nos ha planteado el desarrollo de técnicas operativas de importancia y la formulación del proyecto, en base al cual estamos actuando”.
 
Todo este minucioso trabajo técnico y de investigación, así como la labor de las autoridades locales para conservar este trozo de nuestro patrimonio en el lugar de su hallazgo, redundará en una proyección cultural y patrimonial del yacimiento de la Plaza de Armas en un sentido muy signifi cativo, puesto que permitirá conservar en su contexto esta pieza excepcional, a la vez que se pondrá a disposición de los ciudadanos este conjunto histórico de gran riqueza.
 

Ana Bouzas.
Restauradora del IAPH.

La Restauración
 
El proceso de restauración del mosaico ha consistido en una detallada intervención desarrollada en los laboratorios del IAPH, bajo la dirección de la restauradora Ana Bouzas, y se ha centrado en la retirada del mortero original, la limpieza de la superfi cie y la consolidación de las teselas.
 
Para Bouzas, este mosaico “por las historias que plasma, las fi guras representativas que
lo componen y el tamaño que tiene, es impresionante. El más bonito de los tres que
hemos restaurado en nuestro taller”.
 
Un trabajo de restauración que ha llevado siete meses de esfuerzos, ya que, cualquiera de los fragmentos en los que estaba dividido pesaba alrededor de cien kilos, de media. “Este mosaico es precioso, pero ha sido muy duro de restaurar. Ha sido un trabajo muy físico, porque ha requerido de mucho esfuerzo. Aun así, el proyecto ha sido muy bonito”, relata Bouzas.
 
Hay fragmentos que se han restaurado relativamente rápido y otros que, sin embargo, han necesitado de mucho más tiempo, ya que “había que limpiar y después consolidar las teselas porque se caían, puesto que el asiento y las capas de mortero estaban muy mal”.
 
Las chabolas con cimientos “de oro”
 
Hay una parte del mosaico de unos tres metros cuadrados aproximadamente (de los cuarenta que tiene en total), que ha desaparecido. Lo que falta es el fragmento que se correspondería con la representación de la primavera. Se intuye que pudo quedar destrozado al realizar obras domésticas en la zona, mucho antes de excavar arqueológicamente el cerro, que alojó durante cuarenta y cinco años un barrio de infraviviendas.
 
Los habitantes de entonces, posiblemente, jamás intuyeron siquiera que, bajo sus pies, se encontraba una de las joyas romanas más importantes que nos deparaba la Astigi romana. No podían imaginar que los cimientos de sus chabolas albergaban una parte excepcional de la grandeza de nuestro pasado. Fueron durante casi medio siglo los guardianes de uno de nuestros grandes tesoros, sin saberlo.
 
Materiales del futuro para sujetar el pasado
 
Los fragmentos de “Los Amores de Zeus” llegaron al IAPH en un estado de conservación que no era el más adecuado, ya que muchas de las teselas pétreas, al ser calizas, se exfoliaban horizontalmente; y las teselas vítreas (un material poco frecuente y más costoso que la terracota y la piedra) tenían algunas alteraciones, como irisaciones propias del vidrio. Asimismo, el mosaico presentaba muchas grietas y fisuras.
 
Los extremos, según la restauradora Ana Bouzas, son los que han sido más problemáticos para restaurar, ya que cuando se descubrió, había un desnivel en el terreno de casi cuarenta grados. La parte más enterrada estaba peor conservada.
 

Lorenzo Pérez del Campo.
Director del Instituto Andaluz del Patrimonio (IAPH).

Las primeras actuaciones consistieron en la eliminación de las tres capas de mortero originales. Tras ello, se le aplicó una nueva capa de mortero compuesto por cal y arena en pasta, con un grosor de 1,5 cm. (lo justo para sujetar las teselas y fortalecer el reverso de las mismas). Esta fi na capa de mortero nuevo lleva en su interior una malla de fibra de vidrio, para una mejor adhesión de la argamasa.
 
Además, algunos fragmentos, al ser tan grandes, van también cosidos con barras de fi bra de vidrio corrugadas para evitar que estas piezas de mayor tamaño se comben.
 
Una metodología pionera
 
La Ley de Patrimonio Histórico de Andalucía especifi ca que se deben garantizar las actuaciones necesarias, por parte de las distintas administraciones, para que los bienes patrimoniales puedan conservarse in situ, es decir, en el lugar en el que fueron descubiertos, siempre y cuando la pieza reúna las características necesarias para poder ser conservada en el sitio de su hallazgo. Sólo se musealiza cuando no hay posibilidades técnicas para dejarlas en su sitio, o existe amenaza de no poder mantener su conservación, bien por los materiales o bien por el entorno.
 
Con esta premisa presente, la intervención técnica del IAPH ha ido encaminada a que el mosaico “Los amores de Zeus” sea restaurado en las condiciones más idóneas para ser expuesto in situ. De hecho, se han incorporado elementos técnicos de soporte para permitir su colocación en el yacimiento de la Plaza de armas con absoluta garantía de conservación.
 
Lorenzo Pérez del Campo destaca que el IAPH ha realizado una doble labor. Por una parte, la restauración técnica del mosaico propiamente dicha pero, por otra, se ha puesto en valor, desde el punto de vista científi co, el desarrollo de una metodología específi ca de intervención de mosaicos in situ.
 
“Se trata –especifi ca el Director del IAPH- de que en el marco de nuestro programa de normalización, se construya un discurso coherente para tener protocolos desarrollados para la conservación y restauración de mosaicos que luego van a ser objeto de musealización in situ, es decir, al aire libre”.
El IAPH tiene una trayectoria amplia en esta materia, pero en otros soportes, “así que con el caso de Écija hemos visto una oportunidad para exportar estos conocimientos a la extracción in situ. Esto nos permite perfeccionar nuestros protocolos de conservación a piezas que estarán a la intemperie”. En este sentido, insiste Pérez del Campo “el proceso de intervención y posterior proyecto de conservación in situ del mosaico nos ha permitido generar un proyecto de investigación propio y que dará lugar al oportuno protocolo que completará al conjunto de protocolos que esta entidad tiene en materia de conservación patrimonial”